
A quién lo regalaría?
Para alguien que cree que las novelas del siglo XIX son un rollo pero que en el fondo disfruta de los personajes bien construidos y los diálogos con miga. También para cualquier persona a la que le guste una protagonista que no se deja pisotear. Y para los románticos que se avergüenzan de serlo.
De qué va?
Elizabeth Bennet es la segunda de cinco hermanas en la Inglaterra de principios del XIX, época en que el destino de una mujer se decidía en el altar. En ese contexto de bailes y convenciones, Elizabeth conoce a Darcy, un tipo rico y arrogante que la mira por encima del hombro. El problema es que él la desea, y ella lo desprecia. La novela es básicamente el viaje de ambos hacia admitir que estaban equivocados el uno sobre el otro, y de paso sobre sí mismos.
Por qué me parece un buen regalo?
Porque Austen no era una romántica blanda. Era una mujer que entendió mejor que nadie cómo funcionaba el juego social de su tiempo, y lo usó para escribir una novela que parece un cuento de amor pero en realidad es una disección quirúrgica de la hipocresía, el dinero y el matrimonio como contrato. El humor está ahí, sutil, constante, letal.
Dentro de la obra de Austen, este es el libro que mejor define su estilo: ironía afilada, personajes secundarios que son caricaturas perfectas (la señora Bennet es un clásico de la literatura cómica), y una protagonista que piensa, se equivoca y aprende. Eso es raro hoy. En 1813 era revolucionario.
Si la persona que recibe este libro lo lee con atención, se va a dar cuenta de que casi todos los dramas modernos de relaciones —el orgullo mal gestionado, juzgar antes de conocer, el miedo a quedar expuesto— están ahí dentro, resueltos con elegancia hace más de doscientos años.





